Una mala noticia.
Una mala noticia
Hoy es un día triste, he recibido una noticia, o más bien he encontrado en la internet la información sobre la muerte, de un compañero de trabajo, en 2009, de quien no puedo decir era mi mejor amigo, pues en realidad he tenido muy pocos amigos, pero es lamentable haya muerto lejos de su patria y sus familiares debido aus contradicciones exidstenciales con el sistema de gobierno uba, establecido en Cuba. Tan corrupto e inificiente como cualquier otro anterior, pero mas represivo que ninguno antesa. Decia alguyien en todos paises hay gobiernods corruptos, pero te dejan vuivir tranquilo, el de Cuba es tsan corrupto como orro cualquiera pero no te dejan vivir. Y agregabam por supuesto no hay mal que dure 1000 a;;os, pero a los "vwejocratas» (querria decir gerentocracia) que gobiernan pais ya queda poco y gracias a la biologia, pronto podremos vivir tranquilos. . .
Anoche, como me ha sucedido en otras ocasiones, soñé que me encontré con un compañero de trabajo del ICR. Como si lo más importante de toda mi vida hubiera sido el tiempo que trabajé los 23 años que trabajé en ese lugar.
Al principio, después de mi exilio en 1990, comencé a soñar con el ICR. Eran puras pesadillas repetitivas, de que regresaba a mi trabajo y después de recorrer el edificio me encontraba alguien que me reconocía como un "desertor", y yo trataba de escapar, mientras sufría en mi sueño la inmensa ansiedad que aquella situación me producía.En otras ocasiones, soñaba que trataba de penetrar al edificio sin poderlo lograr pñorque no aceptaban mi pase para entrar.
Hace algún tiempo dejé de soñar en aquellas situaciones de mi regreso, tan desagradables, que me invadían, como una obsesión irrealizable, para mi, que hace muchos años decidí no volver jamás a donde, en toda mi vida, de adolescente, joven y adulto no tuvo un momento de felicidad, ni siquiera cuando era niño. Una enorme contradicción existencial, pues no es Cuba, como territorio, un país y una bandera que amo profundamente, lo que me hace daño y no quiero sufrir de nuevo, sino lo que viví en Cuba, la causa de mis sufrimientos de toda la vida, que ahora me seguía mortificando en sueños.
Anoche, volví a tener el mismo tipo de sueño, de que quería publicar una novela y entre en un café donde me encontré con ese compañero de trabajo, de quien no tenía noticias desde los años 70. lo cual, esta vez no me molesto, al contrario, a pesar de que no existían entre nosotros grandes lazos de amistad y habíamos formado parte de un equipo de trabajo, en el cual no se podía negar su enorme talento, escritor y guionista para la televisión, y me desperté como otras veces pero sin sentirme molesto.
Y entre a la Internet a ver si lo encontraba. Dura sorpresa cuan lei que había muerto hacia 7 años, en 2009..
Recuerdo que por casualidad, después de comenzar a trabajar en el ICR, y estar 2 años en la agricultura, como editor de un boletín de zafra, fui designado como asesor de uno de los programas que el escribía, que en aquellos tiempos creo que era el único.
Realmente mi trabajo era mínimo, pues en mi criterio, a pesar de ser yo graduado universitario y el un autodidacta confeso, no me necesitaba para nada cmo asesor. En lo cual nunca hubo contradicciones, el escribía y yo a veces leía sus guiones que no me decían absolutamente nada, unas por el tema y otras porque no necesitaba ningún tipo de sugerencia ni revisión. Sus contenidos estaban regidos por otros organismos del Estado y un asesor especializado. Por tanto, dedicaba mi tiempo a atender otro programa, y por supuesto, ampliar mi cultura general, sobre la realización de television y cinematografía, pues quería desarrollarme como realizados, lo cual nunca se me permitió, ademas del estudio de otros idiomas y posteriormente pedagogía, que fui obligado a abandonar porque no correspondía con el perfil de la televisión, para matricular psicología, que pude terminar en 1977.
En 1978, me dijeron que el programa ya no tenía guionista y querían que yo lo escribiera, sin explicarme absolutamente más nada, después supe que cuando el escritor abandonó el país, alguien sugirió que yo podía escribirlo. Acepte la propuesta, tratando de mantener en el mismo estilo que él utilizaba, lo que en realidad eran solo repeticiones de los mismos temas que él había tocado, con indiscutible talento. Para mi sorpresa comenzaron a pagarme $22 por cada guion, lo que me hizo cuestionarme como aquella persona podía vivir lo que representaba $110 mensuales. Hasta que posteriormente fue designado como guionista un sujeto, bastante perezoso, que había que rogarle para que entregara los libretos a tiempo, o ir a buscarlo a su casa.
Pero todo esto es historia, lo más notable para mí es que en los siete años que trabajamos en el programa, el antiguo escritor como guionista y yo como asesor jamás me hizo ninguna confidencia sobre su vida y mucho menos forma de pensar. Solo me dijo que se había pasado mucho tiempo leyendo en su casa para ser escritor y que por eso no le interesaba la Universidad para aprender a escribir, que si yo quería escribir me olvidara de lo que había estudiado y me guiara por la vida.
Posteriormente a su partida, por personas ajenas a nuestro trabajo, me dijeron que era de origen marroquí, ahora, hoy he leído que era de origen libanes, que había estado preso en la UMAP, sin darme ninguna razón. Sabía que vivía en San Miguel del Padrón, donde en una ocasión el equipo de realización pasó a buscarlo, y que después se había mudado para un pequeño apartamento, de apenas un cuarto, en la ladera de una loma en la Playa de Guanabo, una de las playas del este de la Habana. Se repitió la visita con el equipo, y al ver aquel lugar tan pequeño, permutado por una casa mas amplia, le pregunté porque lo había hecho y me dijo que en un lugar muy bueno para la salud de su hijo y que le permitía caminar por la playa y recoger cosas que el agua depositaba sobre la orilla. Algo que me pareció lógico dada que su padre, tenía otra casa en donde vivía antes, que cualquier momento también seria suya legalmente.
En ese tiempo, 1977 estaba yo muy ocupado preparando el final de mis estudios de Psicología, para optar por otra plaza de Especialista de MDM.
En 1981 obtuve la plaza de especialista, me traslade de dpto. y entregue ambos programas a la jefa de la redacción, para sorpresa suya y que sin pena ni gloria me sustituyo por una de sus amistades que buscaba trabajar en el ICR.
Cuando me fui de Cuba,hace 27 años, y ya establecido, donde estoy desde 1990, en 1994, me compré una computadora y comencé a incursionar en los misterios de la Internet. Momento desde aquel mismo momento comencé a buscarlo por su nombre, publiqué en algunas páginas de interés en encontrarlo sin resultado alguno. Me interesaba intercambiar con él porque sabía talento y sus iniciativas, siempre más allá de lo común en el campo intelectual, quería que fuera quien revisará mis escritos y lo que deseaba publicar, y cierto publiqué, pero sin éxito y es cuando me desperté, sin haberlo recordado durante muchísimo tiempo y puso su nombre en la Internet y supe que murió en el 2009, después de haber logrado realizar muchos de sus sueños. Y que si no lo había encontrado antes fue porque cambió su nombre por el nombre original de su familia. Lamento enormemente su pérdida, espero que su hijo haya crecido feliz y seguido los pasos de su padre y sobre todo que no haya confiado en mí y me hubiera visto como un amigo y no como un simple compañero de trabajo. ¡Descanse en Paz!
Anoche, como me ha sucedido en otras ocasiones, soñé que me encontré con un compañero de trabajo del ICR. Como si lo más importante de toda mi vida hubiera sido el tiempo que trabajé los 23 años que trabajé en ese lugar.
Al principio, después de mi exilio en 1990, comencé a soñar con el ICR. Eran puras pesadillas repetitivas, de que regresaba a mi trabajo y después de recorrer el edificio me encontraba alguien que me reconocía como un "desertor", y yo trataba de escapar, mientras sufría en mi sueño la inmensa ansiedad que aquella situación me producía.En otras ocasiones, soñaba que trataba de penetrar al edificio sin poderlo lograr pñorque no aceptaban mi pase para entrar.
Hace algún tiempo dejé de soñar en aquellas situaciones de mi regreso, tan desagradables, que me invadían, como una obsesión irrealizable, para mi, que hace muchos años decidí no volver jamás a donde, en toda mi vida, de adolescente, joven y adulto no tuvo un momento de felicidad, ni siquiera cuando era niño. Una enorme contradicción existencial, pues no es Cuba, como territorio, un país y una bandera que amo profundamente, lo que me hace daño y no quiero sufrir de nuevo, sino lo que viví en Cuba, la causa de mis sufrimientos de toda la vida, que ahora me seguía mortificando en sueños.
Anoche, volví a tener el mismo tipo de sueño, de que quería publicar una novela y entre en un café donde me encontré con ese compañero de trabajo, de quien no tenía noticias desde los años 70. lo cual, esta vez no me molesto, al contrario, a pesar de que no existían entre nosotros grandes lazos de amistad y habíamos formado parte de un equipo de trabajo, en el cual no se podía negar su enorme talento, escritor y guionista para la televisión, y me desperté como otras veces pero sin sentirme molesto.
Y entre a la Internet a ver si lo encontraba. Dura sorpresa cuan lei que había muerto hacia 7 años, en 2009..
Recuerdo que por casualidad, después de comenzar a trabajar en el ICR, y estar 2 años en la agricultura, como editor de un boletín de zafra, fui designado como asesor de uno de los programas que el escribía, que en aquellos tiempos creo que era el único.
Realmente mi trabajo era mínimo, pues en mi criterio, a pesar de ser yo graduado universitario y el un autodidacta confeso, no me necesitaba para nada cmo asesor. En lo cual nunca hubo contradicciones, el escribía y yo a veces leía sus guiones que no me decían absolutamente nada, unas por el tema y otras porque no necesitaba ningún tipo de sugerencia ni revisión. Sus contenidos estaban regidos por otros organismos del Estado y un asesor especializado. Por tanto, dedicaba mi tiempo a atender otro programa, y por supuesto, ampliar mi cultura general, sobre la realización de television y cinematografía, pues quería desarrollarme como realizados, lo cual nunca se me permitió, ademas del estudio de otros idiomas y posteriormente pedagogía, que fui obligado a abandonar porque no correspondía con el perfil de la televisión, para matricular psicología, que pude terminar en 1977.
En 1978, me dijeron que el programa ya no tenía guionista y querían que yo lo escribiera, sin explicarme absolutamente más nada, después supe que cuando el escritor abandonó el país, alguien sugirió que yo podía escribirlo. Acepte la propuesta, tratando de mantener en el mismo estilo que él utilizaba, lo que en realidad eran solo repeticiones de los mismos temas que él había tocado, con indiscutible talento. Para mi sorpresa comenzaron a pagarme $22 por cada guion, lo que me hizo cuestionarme como aquella persona podía vivir lo que representaba $110 mensuales. Hasta que posteriormente fue designado como guionista un sujeto, bastante perezoso, que había que rogarle para que entregara los libretos a tiempo, o ir a buscarlo a su casa.
Pero todo esto es historia, lo más notable para mí es que en los siete años que trabajamos en el programa, el antiguo escritor como guionista y yo como asesor jamás me hizo ninguna confidencia sobre su vida y mucho menos forma de pensar. Solo me dijo que se había pasado mucho tiempo leyendo en su casa para ser escritor y que por eso no le interesaba la Universidad para aprender a escribir, que si yo quería escribir me olvidara de lo que había estudiado y me guiara por la vida.
Posteriormente a su partida, por personas ajenas a nuestro trabajo, me dijeron que era de origen marroquí, ahora, hoy he leído que era de origen libanes, que había estado preso en la UMAP, sin darme ninguna razón. Sabía que vivía en San Miguel del Padrón, donde en una ocasión el equipo de realización pasó a buscarlo, y que después se había mudado para un pequeño apartamento, de apenas un cuarto, en la ladera de una loma en la Playa de Guanabo, una de las playas del este de la Habana. Se repitió la visita con el equipo, y al ver aquel lugar tan pequeño, permutado por una casa mas amplia, le pregunté porque lo había hecho y me dijo que en un lugar muy bueno para la salud de su hijo y que le permitía caminar por la playa y recoger cosas que el agua depositaba sobre la orilla. Algo que me pareció lógico dada que su padre, tenía otra casa en donde vivía antes, que cualquier momento también seria suya legalmente.
En ese tiempo, 1977 estaba yo muy ocupado preparando el final de mis estudios de Psicología, para optar por otra plaza de Especialista de MDM.
En 1981 obtuve la plaza de especialista, me traslade de dpto. y entregue ambos programas a la jefa de la redacción, para sorpresa suya y que sin pena ni gloria me sustituyo por una de sus amistades que buscaba trabajar en el ICR.
Cuando me fui de Cuba,hace 27 años, y ya establecido, donde estoy desde 1990, en 1994, me compré una computadora y comencé a incursionar en los misterios de la Internet. Momento desde aquel mismo momento comencé a buscarlo por su nombre, publiqué en algunas páginas de interés en encontrarlo sin resultado alguno. Me interesaba intercambiar con él porque sabía talento y sus iniciativas, siempre más allá de lo común en el campo intelectual, quería que fuera quien revisará mis escritos y lo que deseaba publicar, y cierto publiqué, pero sin éxito y es cuando me desperté, sin haberlo recordado durante muchísimo tiempo y puso su nombre en la Internet y supe que murió en el 2009, después de haber logrado realizar muchos de sus sueños. Y que si no lo había encontrado antes fue porque cambió su nombre por el nombre original de su familia. Lamento enormemente su pérdida, espero que su hijo haya crecido feliz y seguido los pasos de su padre y sobre todo que no haya confiado en mí y me hubiera visto como un amigo y no como un simple compañero de trabajo. ¡Descanse en Paz!
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