Adan y Eva, dos ombligos que pueden estremecer al mundo.
En el tercer año de estudios y tras haber decidido especializarme en Psicología Social, comenzamos a explorar la asignatura sobre la Formación y Modificación de Actitudes.
Una de los pricipios más sorprendente para mí, en esta materia, fue la afirmación sobre que era más fácil formar una actitud que modificarla. Esto me hizo pensar en las dificultades que puede enfrentar un profesor, un dirigente político, un filósofo o simplemente un periodista, para modificar las actitudes entre quienes se pretende hacer llegar la información adecuada con este propósito.
Debido a lo que aquella afirmación implicaba para el desarrollo del pensamiento y de acción de los individuos, en primera instancia quise rechazarla y de hecho ha sido así durante muchos años. Siempre la he visto con reserva, pero sucede que a la luz de determinados acontecimientos, no muy lejanos en el tiempo, mis dudas al respecto creo haberlas dilucidado.
El hecho fundamental que me lleva a este análisis, que espero no sea demasiado aburrido para los lectores y amigos que me honran con visitar mi blog, es la reciente propuesta en un artículo sobre sí
Adán y Eva poseían ombligo, la conocida y a veces admirada cicatriz dejada por el cordón umbilical que une al feto con la madre.

Corte de Cordon Umbilical.
Interpretando el sentido de la cuestión deduzco que se trata en realidad de saber si fue el Creador quien dio vida a estos personajes de la historia de la humanidad, Adán y Eva, o existió una madre primaria que les dio vida, lo que estadísticamente significa la existencia de al menos una pareja anterior que los procreo, por tanto la negación de la versión bíblica de la aparición del hombre sobre la tierra gracias a la voluntad de un Divino Creador.
¿Sorprendente no es cierto?
Interpretación nada fácil y muy aleccionadora de cómo una cuestión tan simple, de acuerdo a la respuesta, nos lleva a profundidades inesperadas, pues cuando se llega al fondo no queda más remedio que subir para enfrentarse a lo mismo que se había dejado en la superficie.
Esto también me recordaba la famosa cuestión de si los Ángeles tenían sexo que lo definían de un género u otro, situación actualmente mucho mas complicada por las transformaciones de generos, o cuántos cabían en la cabeza de un alfiler, posiblemente, digo yo, menos de los que caben en la cabeza de cualquier creyente. Por decir que en casi todas las religiones la presencia de los Ángeles ocupa un lugar primordial, especialmente el Arcángel Gabriel.
Esta cuestión sobre la cicatriz umbilical me interesa porque me resulta casi increíble se plantee en esta era de desarrollo tecnológico tan avanzado donde las máquinas pensantes modifican los errores de apreciación del individuo.
Para mi es la prueba tangible de que modificar una actitud es prácticamente imposible. Pues este tema es muy antiguo en la problematica teologica y se repite constantemente..
Debe ocurrir algo sumamente importante para el individuo, para que la actitud se modifique, prácticamente por ella misma, por su propio peso, sin intervención ni argumentaciones ajenas.
En mi caso, debido a mi experiencia personal, mi respuesta está condicionada por una formación de base que no recibí en mi temprana niñez. Ahora me explico.
Por ser descendiente de la mezcla de varios grupos raciales, con diferentes aproximaciones a la religión, no fue la gran preocupación de mis padres nuestra formación en el sentido religioso, vale decir, en ningunas de sus tendencias conocidas, incluso ni siquiera en una muy popular en nuestro país, la Santeria, originada en la cultura africana..
importada por los negros esclavos, con especial manifestación en Cuba, debido al sincretismo con la religion catolica, la Santería es practicada por muchos cubanos.
El resultado de nuestra formacion familiar fue, que no fuimos educados dentro de ninguna creencia religiosa e incluso en mi caso personal, con la admirada y fuerte presencia de un abuelo, de origen canario, totalmente ateo.
Al no tener la actitud previamente formada no era necesario ejercer ningún tipo de influencia sobre mí para modificarla, y era más bien un terreno propicio para sembrar ideas y formar conceptos de cualquier otra indole.
En este siglo XXI revuelto y muy propicio a las manifestaciones populares, estas interrogantes sobre la presencia o no de un ombligo en el cuerpo de los primeros seres humanos, creados según referencias bíblicas por la Naturaleza Divina, es producto de la actitud hacia esta creencia, formada desde la más temprana edad, cuando el niño todavía no tiene la capacidad de elegir las creencias que va a sostener durante toda su vida adulta.
No califico, ni siquiera digo que pienso sea lo mejor, pues se trata en mi criterio de cuestiones de índole cultural, de cada país, de cada raza, de cada grupo humano que cuando no poseen los medios para resolver sus problemas más emergentes recurren a sus creencias para implorar por el favor o la ayuda que necesitan.
Para mí todas las religiones merecen respeto, siempre que no impliquen agresiones ni sacrificios de los seres humanos. Me refiero directamente a ciertos cultos paganos basados en los sacrificios humanos, actualmente calificados de satánicos.
Crea Usted lo que quiera creer y déjeme creer lo que yo quiera creer. Tenga la seguridad que no tengo el más mínimo interés en modificar las creencias y las actitudes de nadie al respecto, pues demostrado está que son cosas prácticamente imposibles.
Al cabo de casi un siglo de existencia, mi mayor creencia es en las capacidades del ser humano, que afortunadamente cada día se desarrolla aún más, y mi culto es el respeto y el amor por los seres humanos que habitan nuestro planeta.
Como punto y final, digo existen quienes quieren más a sus animales de compañia que a otros seres humanos, pero esto es un problema de ellos y son ellos quienes deben resolver esta contradicción existencial.
Sus padres, quienes le dieron el cuerpo que habitan, son seres humanos, iguales a otros seres humanos que quizás ellos aman menos.
![]() Detalle de la Capilla Sixtina de Miguel Angel. |
Después de haber terminado los estudios de Derecho Diplomático y Consular, por necesidad de mi supervivencia, me vi obligado a iniciar mis estudios en la Escuela de Psicología de la Facultad de Ciencias.
![]() |
El nuevo y mejor Marxismo. |
Este cambio me facilitaba de cierto modo alejarme del ejercicio de las Ciencias Políticas, que en Cuba se entendía por estudiar Marxismo Leninismo, puro y duro, basados en la dogmatica afirmación de que es la única y verdadera expresión de las Ciencias Políticas sin contaminaciones ni interpretaciones clasistas. (SIC)
(El Marxismo-Leninismo se basa en el Enfrentamiento y la Lucha entre las
diferentes Clases Sociales)
(El Marxismo-Leninismo se basa en el Enfrentamiento y la Lucha entre las
diferentes Clases Sociales)
En el tercer año de estudios y tras haber decidido especializarme en Psicología Social, comenzamos a explorar la asignatura sobre la Formación y Modificación de Actitudes.
Una de los pricipios más sorprendente para mí, en esta materia, fue la afirmación sobre que era más fácil formar una actitud que modificarla. Esto me hizo pensar en las dificultades que puede enfrentar un profesor, un dirigente político, un filósofo o simplemente un periodista, para modificar las actitudes entre quienes se pretende hacer llegar la información adecuada con este propósito.
Debido a lo que aquella afirmación implicaba para el desarrollo del pensamiento y de acción de los individuos, en primera instancia quise rechazarla y de hecho ha sido así durante muchos años. Siempre la he visto con reserva, pero sucede que a la luz de determinados acontecimientos, no muy lejanos en el tiempo, mis dudas al respecto creo haberlas dilucidado.
El hecho fundamental que me lleva a este análisis, que espero no sea demasiado aburrido para los lectores y amigos que me honran con visitar mi blog, es la reciente propuesta en un artículo sobre sí
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La Tentación |
Adán y Eva poseían ombligo, la conocida y a veces admirada cicatriz dejada por el cordón umbilical que une al feto con la madre.

Corte de Cordon Umbilical.
Interpretando el sentido de la cuestión deduzco que se trata en realidad de saber si fue el Creador quien dio vida a estos personajes de la historia de la humanidad, Adán y Eva, o existió una madre primaria que les dio vida, lo que estadísticamente significa la existencia de al menos una pareja anterior que los procreo, por tanto la negación de la versión bíblica de la aparición del hombre sobre la tierra gracias a la voluntad de un Divino Creador.
¿Sorprendente no es cierto?
Interpretación nada fácil y muy aleccionadora de cómo una cuestión tan simple, de acuerdo a la respuesta, nos lleva a profundidades inesperadas, pues cuando se llega al fondo no queda más remedio que subir para enfrentarse a lo mismo que se había dejado en la superficie.
Esto también me recordaba la famosa cuestión de si los Ángeles tenían sexo que lo definían de un género u otro, situación actualmente mucho mas complicada por las transformaciones de generos, o cuántos cabían en la cabeza de un alfiler, posiblemente, digo yo, menos de los que caben en la cabeza de cualquier creyente. Por decir que en casi todas las religiones la presencia de los Ángeles ocupa un lugar primordial, especialmente el Arcángel Gabriel.
Esta cuestión sobre la cicatriz umbilical me interesa porque me resulta casi increíble se plantee en esta era de desarrollo tecnológico tan avanzado donde las máquinas pensantes modifican los errores de apreciación del individuo.
Para mi es la prueba tangible de que modificar una actitud es prácticamente imposible. Pues este tema es muy antiguo en la problematica teologica y se repite constantemente..
Debe ocurrir algo sumamente importante para el individuo, para que la actitud se modifique, prácticamente por ella misma, por su propio peso, sin intervención ni argumentaciones ajenas.
En mi caso, debido a mi experiencia personal, mi respuesta está condicionada por una formación de base que no recibí en mi temprana niñez. Ahora me explico.
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Machu Pichu Ombligo del Mundo Inca |
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Esclavos africanos |
El resultado de nuestra formacion familiar fue, que no fuimos educados dentro de ninguna creencia religiosa e incluso en mi caso personal, con la admirada y fuerte presencia de un abuelo, de origen canario, totalmente ateo.
Al no tener la actitud previamente formada no era necesario ejercer ningún tipo de influencia sobre mí para modificarla, y era más bien un terreno propicio para sembrar ideas y formar conceptos de cualquier otra indole.
En este siglo XXI revuelto y muy propicio a las manifestaciones populares, estas interrogantes sobre la presencia o no de un ombligo en el cuerpo de los primeros seres humanos, creados según referencias bíblicas por la Naturaleza Divina, es producto de la actitud hacia esta creencia, formada desde la más temprana edad, cuando el niño todavía no tiene la capacidad de elegir las creencias que va a sostener durante toda su vida adulta.
No califico, ni siquiera digo que pienso sea lo mejor, pues se trata en mi criterio de cuestiones de índole cultural, de cada país, de cada raza, de cada grupo humano que cuando no poseen los medios para resolver sus problemas más emergentes recurren a sus creencias para implorar por el favor o la ayuda que necesitan.
Para mí todas las religiones merecen respeto, siempre que no impliquen agresiones ni sacrificios de los seres humanos. Me refiero directamente a ciertos cultos paganos basados en los sacrificios humanos, actualmente calificados de satánicos.
Crea Usted lo que quiera creer y déjeme creer lo que yo quiera creer. Tenga la seguridad que no tengo el más mínimo interés en modificar las creencias y las actitudes de nadie al respecto, pues demostrado está que son cosas prácticamente imposibles.
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El Misterio del Ombligo Perdido |
Como punto y final, digo existen quienes quieren más a sus animales de compañia que a otros seres humanos, pero esto es un problema de ellos y son ellos quienes deben resolver esta contradicción existencial.
Sus padres, quienes le dieron el cuerpo que habitan, son seres humanos, iguales a otros seres humanos que quizás ellos aman menos.
![]() Danza del Vientre Cuando el Ombligo se convierte en Estrella. |
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