La primera vez....
Siempre, la primera vez de un evento, marca la vida de los seres humanos.
Para las chicas especialmente al recibir el primer beso o cuando entregan su virginidad al hombre que piensan será su amor para toda la vida y despues cuando tienen el primer fruto de sus amores, convirtiendose en esos seres tan especiales que amamos tanto y homenajeamos siempre, nuestras queridas madres.
Para los chicos es difícil definir qué es lo que marca realmente sus vidas. Si lo analizo desde mi punto de vista personal, recuerdo haberme enamorado por primera vez cuando tenía apenas seis años, lo que debió ser un hito en mi todavía corta vida, o cuando nos mudamos en una pequeña casa de la Calzada de Guanabacoa, cerca de un lugar que luego se llamó la Virgen del Camino.
Soñaba en convertirme primero en Enfermero y luego hacerme Médico como mi tío mayor, pero el más joven de mis tíos, un periodista fracasado, ex expedicionario de Cayo Confites y enfermero por necesidad, me destruyó todo mi interés por aquella actividad con un vibrante discurso homofóbico, y me convertí en Auxiliar de Plomero bajo la égida, de mi querido padre.
Lo cierto es que cuando nació aquella niña yo no tenía un empleo regular y me dedicaba a la venta de carteras de nylon que fabricaban mi madre y mi padrastro José Luis Collazo, un hombre muy noble que me trató como su propio hijo y me ayudó mucho a pesar de mis 19 años.
La última vez que lo vi fue en el año 79, frente a la Clínica La Dependientes donde yo ejercía como Profesor de Psicología después de haberme graduado en 1977.
Es posible que parezca esto que he dicho un cambio brusco, pasar de Auxiliar de Plomero, a Profesor de Psicología, pero sucedió que la aparición de aquella niña en mi vida fijo un importante punto de partida, que todavía no se ha detenido, para mejorar mis conocimientos y estudiar una profesión que valiera la pena.
En realidad mi preocupación por los estudios no comenzó realmente allí, pues antes de la triste historia de mi renuncia a ser enfermero, había cruzado
En la temprana fecha del 8 Enero de 1959 me disponía a emigrar, en busca de mejores oportunidades, al Norte, como se decía antes, no a la Yuma como se dice ahora. Fue precisamente esperando el 8 de Enero de 1959, para celebrar el cumpleaños de mi hija, que se produjo la entrada de los llamados rebeldes a la Ciudad de la Habana.
Los inflamados discursos de los líderes de los rebeldes fidelistas me llevaron a pensar, como a muchos otros, que todo un mundo de oportunidades se abría para quienes como yo no tenían nada que perder y mucho que ganar.
Posteriormente, pasada la primera fase de la gran conmoción revolucionaria, algunos se dedicaron a disfrutar de la dulce vida mientras yo pasaba mis días en la Biblioteca Nacional, quemando mis pestañas para adquirir los conocimientos que necesitaba y darle a aquel pequeño regalo que la vida me dio una existencia mejor que la que yo había tenido hasta entonces.
Han ocurrido muchas altas y bajas en aquella trayectoria después de
aquel 8 de Enero de 1959, y dadas las consecuencias pienso que todos nos hemos equivocado alguna vez y pagado por ello. No fuimos sabios ante el peligro que se dibujaba en el horizonte político, ignorando con prepotencia las advertencias de los especialistas en el análisis de los movimientos políticos.
Fuimos excesivamente credulos y como decimos los cubanos: “nos salió el tiro por la culata”.
Muchos peqeños empresarios perdieron lo que habían logrado construir con sus esfuerzos, y considero se cometieron muchas injusticias con gentes que perfectamente hubieran podido ayudar a desarrollar en Cuba, para beneficios de todos, lo que han logrado edificar en otros paises. Por brutos perdimos guiro, calabaza y miel.
Hoy quiero rendir homenaje público a esta hija mía, Xiomara Mercedes, que me hizo padre por primera vez y que 21 años después partio en busca de nuevos horizontes tal y como antes deseaba su padre.
ZALUA
Felicidades Xiomara Mercedes Rodríguez Flores. Tu padre y tus hermanas te queremos mucho y además te admiramos porque un día tomaste el riesgo de defender tus decisiones y tus amores, apenas salida de tu adolescencia, sola y muy lejos de nosotros, para conquistar la felicidad que tu deseabas, como la valiente mujer que has sido siempre.
Felicidades te desean tus hermanas
Montreal. Qc Canada. Enero 8 de 2011
Para las chicas especialmente al recibir el primer beso o cuando entregan su virginidad al hombre que piensan será su amor para toda la vida y despues cuando tienen el primer fruto de sus amores, convirtiendose en esos seres tan especiales que amamos tanto y homenajeamos siempre, nuestras queridas madres.
Para los chicos es difícil definir qué es lo que marca realmente sus vidas. Si lo analizo desde mi punto de vista personal, recuerdo haberme enamorado por primera vez cuando tenía apenas seis años, lo que debió ser un hito en mi todavía corta vida, o cuando nos mudamos en una pequeña casa de la Calzada de Guanabacoa, cerca de un lugar que luego se llamó la Virgen del Camino.
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Hospital de Maternidad "America Arias" en la calle Linea. Vedado. La Habana , Cuba. |
Después de nacer mi hija, al otro día iba viajando en la Ruta 22, en dirección a Marianao para ir ver mi padre, al pasar por frente al Edificio Masónico me dije para mi mismo:
"Román ahora esto es en serio y tienes que buscar trabajo para mantener tu hija".
Dos días después comencé a trabajar en unos almacenes de la Habana Vieja.
En aquel tiempo yo sufría el desempleo crónico de muchos jóvenes y me dedicaba a estudiar por las noches para un examen de ingreso en la Escuela de Enfermeros, radicada en el Hospital Psiquiátrico de Mazorra. "Román ahora esto es en serio y tienes que buscar trabajo para mantener tu hija".
Dos días después comencé a trabajar en unos almacenes de la Habana Vieja.
Soñaba en convertirme primero en Enfermero y luego hacerme Médico como mi tío mayor, pero el más joven de mis tíos, un periodista fracasado, ex expedicionario de Cayo Confites y enfermero por necesidad, me destruyó todo mi interés por aquella actividad con un vibrante discurso homofóbico, y me convertí en Auxiliar de Plomero bajo la égida, de mi querido padre.
Lo cierto es que cuando nació aquella niña yo no tenía un empleo regular y me dedicaba a la venta de carteras de nylon que fabricaban mi madre y mi padrastro José Luis Collazo, un hombre muy noble que me trató como su propio hijo y me ayudó mucho a pesar de mis 19 años.
La última vez que lo vi fue en el año 79, frente a la Clínica La Dependientes donde yo ejercía como Profesor de Psicología después de haberme graduado en 1977.
Es posible que parezca esto que he dicho un cambio brusco, pasar de Auxiliar de Plomero, a Profesor de Psicología, pero sucedió que la aparición de aquella niña en mi vida fijo un importante punto de partida, que todavía no se ha detenido, para mejorar mis conocimientos y estudiar una profesión que valiera la pena.
En realidad mi preocupación por los estudios no comenzó realmente allí, pues antes de la triste historia de mi renuncia a ser enfermero, había cruzado
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Lanchita de Casablanca para cruzar la bahia |
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Castillito de Cojimar |
muchas veces la Bahía de La Habana, partiendo desde Cojimar, donde trabajaba limpiando la arena del Yact Club, propiedad de uno de mis tíos paternos, para asistir a la escuela nocturna de la fábrica de chocolates “La Estrella”.
Nunca deje de estudiar hasta lograr matricular Psicología en la Universidad de La Habana en 1972, cuando tenía la edad en que muchos estudiantes ya se habían diplomado y ejercían su profesión .
En la temprana fecha del 8 Enero de 1959 me disponía a emigrar, en busca de mejores oportunidades, al Norte, como se decía antes, no a la Yuma como se dice ahora. Fue precisamente esperando el 8 de Enero de 1959, para celebrar el cumpleaños de mi hija, que se produjo la entrada de los llamados rebeldes a la Ciudad de la Habana.
Los inflamados discursos de los líderes de los rebeldes fidelistas me llevaron a pensar, como a muchos otros, que todo un mundo de oportunidades se abría para quienes como yo no tenían nada que perder y mucho que ganar.
Han ocurrido muchas altas y bajas en aquella trayectoria después de
aquel 8 de Enero de 1959, y dadas las consecuencias pienso que todos nos hemos equivocado alguna vez y pagado por ello. No fuimos sabios ante el peligro que se dibujaba en el horizonte político, ignorando con prepotencia las advertencias de los especialistas en el análisis de los movimientos políticos.
Fuimos excesivamente credulos y como decimos los cubanos: “nos salió el tiro por la culata”.
Muchos peqeños empresarios perdieron lo que habían logrado construir con sus esfuerzos, y considero se cometieron muchas injusticias con gentes que perfectamente hubieran podido ayudar a desarrollar en Cuba, para beneficios de todos, lo que han logrado edificar en otros paises. Por brutos perdimos guiro, calabaza y miel.
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XIOMARA MERCEDES |
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LAYLA |
ZALUA
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LOIRA |
Felicidades Xiomara Mercedes Rodríguez Flores. Tu padre y tus hermanas te queremos mucho y además te admiramos porque un día tomaste el riesgo de defender tus decisiones y tus amores, apenas salida de tu adolescencia, sola y muy lejos de nosotros, para conquistar la felicidad que tu deseabas, como la valiente mujer que has sido siempre.
Estamos muy orgullosos de ti y a pesar de la distancia siempre pensamos en ti con mucho amor.
Felicidades te desean tus hermanas
Zalua, Layla, Loira y yo.
Papy.
Montreal. Qc Canada. Enero 8 de 2011
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